Municipales 2012: De profeta municipal y las elecciones

Esteban Valenzuela Van Treek

Columnista Invitado

Los resultados harán renacer la presión por nueva coalición amplia y plural, sobre todo si Bachelet se decide a dar señales en dicho sentido y busca acercamiento con MEO.

El resultado de la elección municipal será una paradoja: la Alianza bajará a sólo un tercio de la votación (del 36% al 33%), con un mediocre resultado en concejales, pero le irá mejor en alcaldes y mantendrá la mita de los municipios, incluyendo ocho de quince capitales regionales.

 

El gran  reacomodo será en la centro-izquierda en que todos perderán, lo que obligará a superar la Concertación por una Frente o Convergencia Amplia, incluyendo los nuevos actores y segmentos juveniles.  La suma de la vieja Concertación con el PC no alcanza a ser mayoría. La propia ex presidente Michelle Bachelet lo sabe, y por eso su participación fue moderada y contenida. Pero las noticias verán peor para sus aliados; la lista "Concertación", la expropiación de una trayectoria de 17 partidos realizada por la DC y el PS, obtendrá tan sólo un 22 %, ya que la DC seguirá a la baja para situarse en torno al 12 %, el PS tendrá sólo un dígito (9), y sumarán un 22% con los independientes. Menos cinco puntos que el 2008. En que dicha lista obtuvo un 27%.

La apuesta por abrir el cuadro político realizada por el PPD tendrá un resultado mediano; se acercarán al eje DC-PS, pero bajarán los tres partidos: el PPD un 8%, el PC un seis, el PR un cuatro y llegarán a 20% con los independientes que sumaron.

Los partidos alternativos y nuevos tendrán resultados interesantes, pero nada notable ni en porcentajes, alcaldes ni concejales, debido a su dispersión e incapacidad de pactar. El PRO un 7% (con la suma de los variopintos independientes que aglutinó), el PRI un cinco, Humanistas un 2, grupos regionalistas y liberales (ex Ch1) con presencia en el norte. La sorpresa será el Partido Igualdad que obtendrá concejales en zonas urbanas poblacionales (como Peñalolén, Puente Alto y Maipú) y un 3% a nivel nacional. El partido de los "hermanos" pobladores le compite a la UDI y al PC, los partidos que siguieron trabajando en dicho ámbito.

Estos resultados harán renacer la presión por nueva coalición amplia y plural, sobre todo si Bachelet se decide a dar señales en dicho sentido y busca acercamiento con MEO con miras a una segunda vuelta, pero pacto parlamentario explícito o por exclusión en las parlamentarias.

El Plan B es que el eje DC-PS se mantenga cohesionado y la candidata se "refugie" en sus cercanos, lo que podría provocar el surgimiento del Frente Amplio como una fuerte alternativa novedosa, con dos candidatos presidenciales (Bachelet y Meo), pero con capacidad de elegir diputados en 40 distritos con duplas de candidatos fuertes incluyendo rostros juveniles). Esta opción es factible y puede amenazar el binominal, ya que con tres listas competitivas, el sistema electoral se convierte en otro juego. La gran perdedora puede resultar la derecha, lo que la lleve a posturas más reformistas en el mediano plazo tanto en lo social como político.

Lo propiamente municipal ha sido de baja intensidad. Las gestiones emblemáticas han estado ausentes, obnubilados por la atención mediática en las presidenciales y por la ausencia de listas relevantes que politizarán las elecciones: modelos de gestión educacional, virajes verdes integrales, participación sustantiva. Nada de eso apareció. Además, se retiraron Orrego (Peñalolén), Osando (Puente Alto), Undurraga (Maipú), Quinteros (Puerto Montt), las mejores gestiones según diversos observadores. El resto muestra cansancio, rutina e indiferenciación entre derecha-izquierda, en un fenómeno de convergencia programática y de estilos. Así la derecha crece en los pobres y la izquierda en los sectores medios, en una caso de trasvasije político simbólico y real. La UDI va a salir victoriosa en muchos municipios de las zonas urbanas metropolitanas, mientras avanzan  los candidatos de centro izquierda en zonas de hegemonía derechista en la última década: como Concepción, Providencia, Ñuñoa, Santiago-Centro.

Los jóvenes crecerán a un 20% de los que votan (desde el 8%) y los adultos mayores bajarán. La participación será idéntica en números, pero con este mayor perfil juvenil: un 60% aproximado del padrón electoral potencial emitirá preferencia, cerca de seis millones y medio de electores, lo que se acerca a la última municipal, descontado nulos y blancos.

Si todo esto ocurre, habrá alertas para la derecha (un tercio con el Gobierno en su amplio red de poder), reivento de coaliciones en la centro-izquierda y mandato de coalicionarse a los grupos emergentes.

Ya todos se habrán probado para producir innovaciones. Comenzarán mayores sorpresas y nuevos dinamismos, incluyendo la posibilidad de las esquivas reformas.