Columnas de Opinion

Reforma laboral y distribución del ingreso

Pareciera que las movilizaciones sociales y el descontento de la sociedad civil están en el orden del día en Chile. Aunque el modelo impuesto por la fuerza ha sido exitoso en el ámbito macroeconómico, nuestro país está cada vez más segmentado y dividido en castas con diferencias abismales y vergonzosas. Una estructura tributaria irracional, que grava a los más pobres y a la clase media, un Estado retirado de sus naturales funciones en búsqueda del bien común y un sistema laboral que ampara la fuerza y la precariedad laboral, ha dado sus frutos luego de decenios y pareciera que las diferencias entre los chilenos son insalvables. ¿Cómo empezar a construir un camino que revierta estas nefastas consecuencias? Estimamos que desde el ámbito del derecho del trabajo pueden darse los primeros pasos. Cabe advertir que no se trata de un tema técnico como algunos afirman. Detrás del derecho laboral hay siempre una visión ideológica que responde a la siguiente pregunta: ¿cuánto poder otorgaremos a los trabajadores? Por ello, las numerosas reformas de los últimos 20 años han sido estériles, dado que no han ido al fondo del problema, sino sólo han intentado parchar una legislación ultra flexible y desprotectora. Es necesario destacar que el derecho laboral no tiene incidencia directa en la marcha económica ni en el índice de cesantía. Países con alta o menos protección tienen más o menos cesantía, por ello no es serio sacar conclusiones apresuradas y operar como si se tratara de ecuaciones matemáticas. El derecho laboral busca la tutela del trabajador y la fórmula es clara y contundente: es necesario un sistema de negociación colectiva por área de actividad y un derecho de huelga reconocido como un verdadero derecho fundamental. Por eso, cualquier reforma debiera contemplar seriamente estas materias.

Ampliando el horizonte para pensar las reformas políticas que queremos

Mónica Salinero

Columnista Invitada

Sorprende observar, cada día, como la práctica política más corriente es encontrar las soluciones a los problemas del bien común entre cuatro paredes. Evidentemente, resultaría más cómodo gobernar sin tanto ruido de fondo. Sin embargo, el ruido crece, crece y crece ante la negación a escuchar las necesidades y demandas que están clarísimas. Y ya no nos es tan cómodo a nosotras, las personas comunes, la forma en que ha funcionado el sistema político y la esfera pública en Chile.

Declaratoria de Zona Típica del Barrio Bellavista

Declaratoria de Zona Típica del Barrio Bellavista: Patrimonio como vector de desarrollo

Claudia Woywood R

Columnista Invitada

El Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) definirá, en los próximos días, si el barrio Bellavista pasará oficialmente a ser parte del patrimonio del país, respondiendo a una solicitud de declaratoria de Zona Típica que desarrollamos y presentamos con el respaldo de distintas organizaciones y vecinos. De esta manera, dicha institución deberá pronunciarse respecto a un nuevo expediente en el que se reiteran los argumentos presentados el 2007[1]  y se incluye una propuesta preliminar de normativa básica.

El documento -ingresado formalmente a la secretaria Ejecutiva del CMN el 8 de agosto pasado bajo el nombre de Expediente de solicitud de declaración de Zona Típica y propuesta normativa “Barrio Bellavista”-, fue elaborado en conjunto con un equipo de profesionales de la asociación franco chilena Territorios Sustentables, gracias al financiamiento de un proyecto FONDART regional convocatoria 2010, que incluyó la realización de catastros, levantamiento fotográfico, encuentros de participación ciudadana, mesas redondas, visitas a terreno, entre otros.



[1] El CMN acogió en principio favorablemente la iniciativa según consta en el Ord. Nº5040 del 02/10/2007, solicitando antecedentes complementarios para avanzar en el proceso (ver documento aquí: 2007-10-02_CMN_Ord_Nº5040). Desde el ingreso de ese primer expediente, diversas han sido las gestiones realizadas para concretar la declaratoria, parte de ellas constan en el Ord. Nº4626 del 15/09/2010 (Ver documento aquí: 2010-09-15_CMN_Ord_Nº4626) []

 

Discriminación por orientación sexual

Algunas reflexiones a propósito de la discriminación por orientación sexual y el trabajo legislativo en Chile

Ximena Gauché Marchetti

Columnista Invitada

Hace sólo unos días y en medio de la efervescencia política, ideológica y mediática que está causando en Chile lo que bien se podría llamar “la cuestión educativa”, con sus manifestaciones (paros, movilizaciones, detenidos con uso excesivo de fuerza, agresión a funcionarios policiales, descalificaciones verbales entre adversarios políticos, daños a inmuebles, y un alto número de “otros”) y con las discusiones que han ido surgiendo en el marco de esas manifestaciones (calidad, lucro, gratuidad, accesibilidad, y también una alta cantidad de “otros”) la prensa informaba la aprobación en el Senado de la República de un proyecto de ley marco contra la discriminación que menciona expresamente a la orientación sexual y establecería un mecanismo judicial ágil para interponer acciones cuando alguien sea víctima de una discriminación arbitraria.

Sólo unos días antes se recogía también por la prensa la firma e ingreso en el Congreso de un proyecto que busca crear y regular en Chile el “Acuerdo de Vida en Pareja”, llamado entre otras cosas a establecer un marco normativo a los efectos jurídicos derivados de las convivencias o uniones afectivas entre personas que no opten por el matrimonio, sean o no del mismo sexo.

Estos hechos muestran que estaríamos entonces en un momento en que – luego de años de ausencia o invisibilización en el debate público – la existencia en Chile de personas homosexuales, sus relaciones y la discriminación que viven en distintas esferas de su vida se ha colocado como tema en la agenda legislativa nacional que pretende cumplir el mandato de la igualdad, la no discriminación y la inclusión social que da sello de legitimidad a las sociedades verdaderamente democráticas en el siglo XXI.

#4agosto, #9agosto, #11agosto

Carlos Aguirre N.

Director de Publicaciones Ignire.

Estaba en mi casa, en Barcelona, leía sobre la inexplicable (para los neófitos) caída de las bolsas mundiales, cuando un mensaje de twiteer desde el diario el País (Madrid), después desde The Guardian (UK), La Vanguardia (BCN)... advierte del virtual estado de sitio en Santiago y después como le pegaban a los secundarios, los detenían en las bocas el metro, se detenían a transeúntes, etc.

Tres conclusiones acerca del movimiento contestatario en Chile

Juan Pablo Sáez K.

Columnista Ignire

Cuatro meses después del inicio de una ola de manifestaciones de “indignados” en Santiago y en las principales ciudades de Chile, primero contra la construcción de la mega central HydroAysén y luego contra la política educacional del gobierno, es posible realizar un primer análisis sobre el impacto político de este movimiento y separar sus consecuencias coyunturales de aquellas más profundas. Estas últimas conllevan cambios irreversibles en el funcionamiento del orden político chileno, tal como lo conocemos desde el inicio de la transición en 1990.

La reforma tributaria que se viene de todos modos

Sergio Micco

Columnista Invitado

El Comité Político del actual gobierno, reunido en La Moneda el pasado lunes 1 de agosto, intentó cerrar la puerta a la necesidad de realizar una reforma tributaria. La jefa de la bancada de senadores de Renovación Nacional, Lily Pérez, en el programa televisivo Estado Nacional la había defendido.

Una semana después, el Ministro de Economía, el UDI Pablo Longueira, en el programa Tolerancia Cero, había reconocido su necesidad para financiar la reforma educativa. Sin embargo, ese 1 de agosto, todas las autoridades que pudieron, la negaron. Mucho hablaron y todos lo hicieron en vano. Pues resistirse a lo inevitable sólo resta autoridad y no detiene nada. El alza de impuestos a las empresas se deberá realizar más temprano que tarde. Este gobierno no está actuando con sabiduría.